Te vi, y mi cara se tornó seria. Después de todo lo vivido ya no había más sonrisas. Tú te percataste de mi mira y la esquivaste como si fuera a herirte lo que en realidad pensara. Porque al mirarte a los ojos supe lo que habías hecho, lo que acababas de hacer y tú te diste cuenta de que habías cometido el error más grande de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario