domingo, 24 de abril de 2011
Adiós.
*Llora, llora y llora, no quiere hacerlo, no quiere dejar a sus hijas, no quiere que crezcan sin ella, no quiere tener que perderse tantas cosas por su culpa. Odio, rencor, pena, llanto, furia, amor y tristeza. Una noche oscura, estrellada, con la luna llena, grande, enorme, hermosa, ni un dia con sus hijas y ya ha tenido que deshacerse de una de ellas y ahora de las otras dos, no es justo pero, estaran bien, eso es lo unico que resuena en su cabeza. Estaran bien. Espero ovlver a verlas, deseo volver a verlas, a tocarlas, a sentirlas, a protegerlas y abrazarlas, son distintas, son fuertes y sufriran, sufriran y yo, su madre, no podre estar ahi para ayudarlas, para enseñarles, para cuidarles, para reñirles, no podre vivir las cosas que viven el resto con sus hijas. Pero estaran bien. Es mi unico deseo, estaran bien. Gracias a la lluvia mis lagrimas no se perciben, aunque no es que me haya cruzado con muchos, y con los poco que lo he hecho ni se han acercado, parece que doy algo de miedo. He llegado a donde tengo que dejarlas, ¿y si huyo con ellas? me encontraran, nos encontraran y sera peor, lo se, las dejo despacio, no quiero hacerles daño, no mas, y le doy un beso a cada una, no tengo nada mas que dejarles, no puedo dejarles nada mas, sino sabran quieres son y tendran problemas. Las dejo en el suelo, intentando protegerlas de la lluvia y me voy, no quiero mirar atras, no voy a mirar atras hasta no estar lejos, sino se que no podre resistirlo y volvere a por ellas.. Miro, y una especie de sonrisa se dibuja en mi cara al ver que una mujer bajita las recoge, la tranquilidad inunda mi alma, estan a salvo. Me doy la vuelta y comienzo a andar algo mas despacio, ya no hay peligro para ellas, ya estan bien.. pero.. de repente, aparece, de frente, sin previo aviso, y sin ninguna delicadeza, por parte de mi propia familia soy apresada*
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