Estaba demasiado ocupada sonriendo para percatarme de su presencia. Hablaba con Hestia animadamente, aunque su tono no era el mas apropiado para el mio, mas bien estaba enfadada. No quería volver a irme, a desaparecer de sus vidas, queria que este dia se repitiera una y otra vez.
Claro, no me entendeis. Llegué a la casa apartada en medio del bosque, oí voces de niñas a lo lejos y mi corazón se aceleró, eran ellas. Sonreí. Me acerqué y ellas huyeron, se escondieron entre unos arbustos y me miraban pero yo hacía como que no las veía. Tres o cuatro años tan solo, no creo que mas. Mis niñas, mis hijas, que lindas, que bonitas, han crecido bien a pesar de mi ausencia. Me paré delante de la puerta de la cabaña, me pare, me giré y les saqué la lengua, lo cual hizo que se volvieran a esconder entre los arbustos, reí y toqué la puerta. Lo recuerdo como si fuera ayer. Hestia abrió la puerta y al verme solto un grito y me abrazó emocionada, las llamó y me las presentó a pesar de que las conocía. Pequeñas, esta es Gaia, Gaia estas son Lunn, Ylunn y Alunn, esas fueron sus palabras. Después de esto volvieron a irse no sin que antes Hestia les obligara a prometer que se portarían bien y que no me harían nada, cosa que no cumplieron.
Ylunn era la más bruta de todas y la mas bajita, tenía el pelo corto y muy negro, asustaba a sus hermanas diciendoles que era un monstruo disfrazado, una bruja o un vampiro. Lunn era más tranquila y la más alta, tenia el pelo rubio y algo de flequillo recto, no dejaba de reirse en ningun momento. Y por ultimo Alunn, con unos ojos verdes que resaltaban en contraste con su tez blanca y su pelo rubio, estaba obsesionada con las princesas y los vestidos, cosas de niñas que Ylunn no aceptaba demasiado.
Ylunn las convenció de que era una bruja y, lógicamente, no se les ocurrió otra cosa que tirarme a la cascada, ya que las brujas con el agua se deshacen, al ver que no sucedía y que me echaba a reir empezaron a confiar algo en mí. Las llamé para que me ayudaran con el soborno de regalos que les había traído. No les había traído nada, ya que no sabía como eran pero con un movimiento de mano les hice aparecer coches para Lunn, armas para Ylunn y muñecas para Alunn.
Estuvieron jugando en el río y Alunn oyó unos ruidos entre unos arbustos, Ylunn cogió un palo y se fue acercando pero en vez de darle al arbusto, le pegó a Lunn en la cabeza y sus hermanas comenzaron a reirse. Lunn se enfadó y empezó a perseguir a Alunn la cual se chocó con un árbol. Además de ser unas asesinas en potencia son torpes.
Al caer la tarde las niñas siguieron jugando, pero algo más cerca de la casa por los animales del bosque y Hestia y yo entramos para comenzar a hacerles la cena, cuando acabase el día tenía que volver a irme cosa que no quería bajo ningun concepto.
Hestia y yo empezamos a cocinar y entre tanto charlábamos, le confesé que estaba orgullosa de ella y de lo que había hecho con mis hijas, de lo bien que las había cuidado y lo fuertes y grandes que estaban las tres gracias a ella. Unas lágrimas se deslizaron por mis mejillas pero aún así sonreía, abracé a Hestia pero de repente oímos como se abría la puerta. Lunn había oído todo y Hestia quiso echarla, la paré y Lunn me preguntó: ¿tú eres mi mamá? Que podía yo contestarle a mi propia hija, miré a Hestia y agaché la cabeza, me puse de cuclillas delante de Lunn y le levanté la cara ya que la tenía hundida en el pecho por la vergüenza que siempre pasaba al hablar con alguien mayor. La miré a los ojos y le dije que si, que era mi hija, pero que no podía decir nada a nadie ya que sino podrían enterarse personas malas y separarlas de Hestia. Me sonrió y la abracé.
Salimos de la cabaña y Hestia llamó a las niñas para anunciarles mi marcha, abracé a las tres pero más fuerte a Lunn, le recordé que no podía decir nada ni a sus hermanas y les dí un beso a cada una de ellas. Me marché y, al darme la vuelta, vi como Lunn me despedía con la mano mientras lloraba y se abrazaba a la pierna de Hestia, comencé a llorar de nuevo y las despedí a las tres, desaparecí entre la oscuridad de la noche.
Al poco tiempo recibí noticias de Hestia la cual me decía que Lunn preguntaba por mí, que la noche que me marché no dirigió la palabra a sus hermanas ni a ella y que durmió abrazada al peluche que le había traído a cada una de ellas.
Una vez más las había perdido pero por lo menos esta vez sabía que estarían bien hasta dentro de unos años..
(Gaia)

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