*Sudor, sangre y sexo. Sonrió. La miró divertida y con la daga fue rajando cada centímetro de su piel, a medida que ella hacía lo mismo. Sonrieron, y mientras se iban hiriendo el calor llegó a sus cuerpos haciendo que todo desapareciera a su alrededor. Imperfectamete perfectas se unieron, se amaron. Y al final solo quedó sudor, sangre y sexo.*

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